6 de febrero de 2015

Sobre los cens, nota en El Sol de San Telmo

Escribi esta a nota a pedido de la gente del periodico El sol de San Telmo y se publicó en su edición de septiembre del año pasado. La rescato anunciando el inicio de clases 2015.

2 de febrero de 2015

Casa de citas Santiago Gamboa


"(...)Se dicen muchas mentiras en mi profesión, pero todas se perdonan porque al fin y al cabo uno tiene que vivir de algo, y escribir en un periódico no es mejor ni peor que ser, por ejemplo, cajero de un banco o corredor de bolsa. Es sólo una forma más de pasar el día que permite, con cierta dignidad, rellenar la casilla de profesión del pasaporte con la pomposa palabra de 'periodista'. Permite también, como toda actividad profesional, exceder los límites y llegar a ser alguien de prestigio. Éste es el sueño secreto del pequeño redactor, pues el material con el que escribe es el mismo que utilizan los grandes periodistas, aquellos a quienes todos respetan. Napoleón decía que la bayoneta de cada humilde soldado podía contener el bastón de un mariscal. Y aquí lo mismo, pues los periodistas rasos, como yo y tantos otros, buscamos hasta la derrota esa historia que tal vez nos lleve al triunfo, aún a sabiendas de que, matematicamente, es tan difícil de encontrar como los números correctos de una quiniela."

"Un periodista que lee literatura es mejor que uno que no lee, del mismo modo que una persona que lee literatura es mejor que una persona que no lee literatura." dice Santiago Gamboa en una entrevista que le hacen en el sitio de FNPI (y que quizás publique aquí) anunciando el taller sobre periodismo y literatura que dictó, ay quien pudiera viajar, en México últimamente. La cita anterior pertenece al cuento Urnas por Santiago Gamboa contenido en la antología Líneas aéreas, Ed Lengua de trapo.

29 de enero de 2015

Recordando a Osvaldo Soriano (6 de enero de 1943 – 29 de enero de 1997)


" Lo vi en el ataúd, con esa cara plácida y jodona, y pensé: Es un chiste. No hay duda. El Gordo se está haciendo el muerto para hacer sufrir a los amigos. Nos está tomando el pelo, pensé. Pero Manuel Soriano, el hijo del Gordo, que es idéntico al Gordo aunque mucho más chiquito y que andaba por ahí con su camiseta de San Lorenzo, nos dio la justa. El le había dado una carta al padre, para que se la entregara a Filipi. Filipi, gran amigo de Manuel, había muerto también, un poco antes, y él lo había enterrado, con cruz y todo, en un pocito del fondo de su casa. Filipi tenía forma de lagartija y costumbres de camaleón, porque cambiaba de color cuando quería. En la carta, Manuel le decía que lo extrañaba mucho y le enseñaba un jueguito, para que Filipi pudiera entretenerse en la muerte, que es muy aburrida. En el jueguito había que escribir las letras que faltaban: "Usá las uñas, Filipi", le decía Manuel. Entonces lo vi claro. El Gordo se nos fue por un ratito nomás. Está trabajando de cartero de su hijo. Ahora nomás vuelve. A mí ya me parecía, porque es evidentísimo que este mundo no puede ser tan espantosamente triste, solitario y final; y un tipo tan buenazo como el Gordo no podía hacernos la cochinada de dejarnos sin él. "
Palabras de Eduardo Galeano en la despedida a Osvaldo Soriano

15 de enero de 2015

Entrevista en La Palabra de Ezeiza

La gente del semanario La Palabra de Ezeiza ha tenido la gentileza de entrevistarme sobre el balance del año 2014 y los proyectos para el 2015. Gracias José María Marcos por tenerme en cuenta como cada año para hablar sobre mis oficios terrestres.

8 de enero de 2015

Archivo personal: Pintura Fresca en 1984

En 1984 ingresé a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ). Mi primera opción había sido estudiar letras pero la existencia de griego y de latín en la carrera me disuadió que no era para mí, yo quería escribir, la docencia todavía no estaba en mis planes, así que hice el siguiente cálculo: "si todo periodista es un escritor frustrado, por qué no arrancar desde el final, ser periodista". De modo que me terminé inscribiendo en la carrera de Licenciatura en Periodismo. Para mí no era una novedad, durante la secundaria había pertenecido al club de periodismo y había escrito algunas cosas y visitado el diario La Nación
De modo que luego del curso de ingreso, en abril de 1984 comencé a estudiar periodismo, entre mis compañeros de cursada había dos que vivían en Monte Grande, Claudia Villamayor y Alberto Pelagallo, así que entre viaje y viaje empezamos a diseñar proyectos en común. Así surgió Pintura Fresca, mi primera revista como editor, como periodista, como diseñador, como todo.
El único número se hizo realidad en noviembre de ese año luego de innumerables discusiones en las que ponernos de acuerdo fue tarea titánica. Visto a la distancia sin embargo fue una experiencia profundamente enriquecedora. La revista se gestó en la casa de los chicos entre noches, madrugadas y mañanas de discusiones y para producirla conseguimos la colaboración de algunos compañeros de Facultad hoy reputados profesionales y de amigos en general.

Todo lo hicimos nosotros, los anuncios publicitarios, los dibujos e ilustraciones que acompañan las notas y también la diagramación (en una época pre PC) la escribimos con una Olivetti portátil recortando con cuidado cada texto y pegándolos en una tarea titánica, en las junturas le pusimos liquid paper para que no se notaran las divisiones, la fotoduplicamos en una librería frente adonde cursábamos entonces el Nacional de Banfield.
No recuerdo si la vendimos, la regalamos, mandamos unas cuantas a distintas experiencias de revistas under (prometo hacer una nota sobre ese fenómeno realmente importante, opacado por los blogs hoy) y el prestigio de la revista nos alcanzó para participar de una serie de reuniones con otras publicaciones, participar de un congreso de publicaciones alternativas en el Centro Cultural General San Martín y de potenciar algunas otras publicaciones dentro de la Facu, como la también mítica Delirios del cuarto poder que también voy a rescatar del olvido un día de estos.
Leer mi nota hoy me pone colorado de vergüenza; las imprecisiones, el dogmatismo, etc., le juegan en contra a la lectura a casi treinta años, pero a pesar de todo la revista transmite una frescura intensa desde su ingenuidad, como la de un hijo prematuro pero muy deseado.
Un segundo número quedó en gateras mucho mejor editado pero incompleto, algunos originales todavía tengo en mi poder y si mis compañeros de aventuras lo autorizan los publicaré algún día. Mientras tanto los invito a pegarse una vuelta por esta revista Pintura Fresca de 1984 y contarme que les parece.

1 de enero de 2015

Presentación

Bienvenidos a este block/blog de notas personal. Aquí podrás encontrar comentarios, opiniones,  y noticias sobre mis oficios terrestres y mi pequeña aldea global.
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